Que dificil es intentar pensar de manera coherente cuando tu cabeza insiste en estar en otra parte.
Que dificil es intentar reprimir ciertos sentimientos, omitirse, cumplir con lo que se debe de manera mecánica porque no hay tiempo para pensar... y, cuando logras escaparte en la noche, con la luna creciente en lo alto, respiras profundo y dejas que el cuerpo se mueva al ritmo de la música porque te hace sentir viva; porque puedes cerrar los ojos y volver a encontrarte contigo misma en algo tan básico y liberador como lo es bailar.
Mi terapia ultimamente. Bailar.
Bailar sola, con amigas, con alguien que te atraiga y que desees besar olvidándote del mundo.
Bailar hasta que te prenden las luces, hasta que te duele todo.
Hoy me levanté media dormida hacia la cocina, cargué mi cafetera con una buena dosis de café y ésta infame máquina -que hasta hace poco era mi gran amiga- ¡Se lanzó en huelga! ¡Tal como temía que sucediese desde hace meses! Hoy simplemente no quiso funcionar. Estuve tentada a hacer el experimento de ponerle música bien fuerte al lado a ver si "prendía" igual que su dueña pero hacia mucho sueño a esa hora. La desenchufé, le rogué mentalmente ue funcionara... hasta le puse mis manos arriba como si la estuviera "sanando" pero ¡Nada! Resignada (frustrada y triste) me tuve que conformar con mi café instantaneo con un poco de leche.
¿Qué será de mi ahora? ni idea. Soy una Maga sin cafetera y tengo tanto sueño que, si pudiera, mañana lunes haría que fuera sábado de nuevo.
Era una anciana. Frente a ella tenía una mesa de madera pequeña en la que solo cabían dos personas cómodamente sentadas. No tenía nada sobre ella, solo la madera desnuda que invitaba a rozarla pasando los dedos sobre ella. El lugar estaba en penumbras pero lograba divisar que los colores de la decoración primaban en cafés con una tenue luz difuminada en diferentes lamparillas doradas y acampanadas. Yo estaba de pie entre la chimenea y una ventana por la que, escasamente, se colaba la luz tardía del crepúsculo derramándose sobre la mesa caoba. Recuerdo que la anciana me observó mientras se inclinaba sobre la mesa en tanto extendía lentamente una carta de tarot ante mí.
L’Étoile.
La Estrella.
Fue entonces cuando me desperté.
No me he podido sacar el sueño de la cabeza. Fue vívido, como hace tiempo no lo tenía. Él último parecido a ese fue hace años atrás cuando me atraía el Animal y reconozco que, al despertar, intenté cerrar los ojos nuevamente para seguir soñando. Para que me revelaran algo más. ¿Es de locos creer en un sueño? Si, para la mayoría lo es. Pero hay sueños y sueños y a este tipo ya les conozco los tintes.
Espero que traiga en mi vida tanto como lo que significa.
Canción del Momento:Somewhere de Within Temptation.
… Lost in the darkness, hoping for a sign Instead there is only silence, Can't you hear my screams? Never stop hoping, Need to know where you are But one thing's for sure, You're always in my heart
I'll find you somewhere I'll keep on trying until my dying day I just need to know whatever has happened, The truth will free my soul…
" Despojarse… Sentir aquella sensación; malvada adicción que camina en la línea de puntillas…Que nos impulsa a lo inimaginable entrelazando los tiempos…
Jugando.
… ¿No es simple?, Bellamente simple? El piano; pronto el piano y una voz seductora para acompañarnos…
Arriba la alborada irrumpiendo la oscuridad que creíamos perpetua. Puedo percibirla en su majestuosidad aun sin que ella de inicio a sus destellos dorados. Besas mi espalda y cierro los ojos…
Me elevo, vuelvo y nuevamente toco el cielo.
Entonces, nos vamos guiando como si de ello dependiera cada suspiro. Frases cortadas, imágenes; todo cruza revolucionando mi cabeza sin darme tiempo de reacción mas que en piel, en tu voz, en el silencio que grita y clama desafiante en la continuidad.
Te necesito.
Atrasa al sol… Tráeme la luna… Quema la luz dorada. No deseo que comience el nuevo día. Seamos eternos, absolutamente ególatras olvidándonos al resto, lo harías por mi?
Porque estoy atada, atrapada en tu sonrisa encandilante. Me acusas de lanzar embrujos, hechizarte despiadadamente cuando has sido tu quien se ha convertido en la mezcla perfecta de seducción por la cual peco.
Odias la mañana? La odias?
Porque yo la odio con la misma intensidad con la cual amo otras cosas.
Y después de la claridad; del medio día con sus campanadas, el ruido del ajetreo resonante de la ciudad, el té del recuerdo, al final de la tarde nos encontraremos. Lo se. Como la primera vez de la última ocasión en la que prometimos alejarnos del camino del otro.
Jurar en vano es también un pecado… Junto a ti es fácil ganarse el infierno en cuotas diferidas. De simple amonestación a falta dulce y luego, pecado controvertido.
Viene la luz…
Somos el absurdo elaborado por un dios irónico que nos amparó en su sombra liberándonos a los instintos, alejados de cualquier mirada. No quiero pensar… No ahora… Si nos liberó o nos ató irremediablemente al no poder abandonarnos.
So please… Stay. Libérame, átame o lo que sea necesario para brindar algo mas de certeza a todo este embrollo de añorar una noche eterna. Deseo certeza?... No, no… Tan solo… si, omite…
Separados, encontraremos esto? … Luz… Maldita mañana. No se si encontrarás lo que estas sintiendo ahora en otra.
Aférrate … Yo… Callaré.
(Stay with me… Ya no quiero hablar –Ni en pensamientos-)
Aborrezco partir las mañanas estrujándome en el metro. Realmente es una pésima manera de iniciar el día. Con o sin desayuno, dependiendo del día, bajo en plaza de armas para ir a tribunales con mi mejor cara (o la que el maquillaje permite). Siempre con la banda sonora en mis oídos, me encamino al mar gris y negro para resolver problemas ajenos con mi mejor sonrisa. Al fin y al cabo está en uno andar amargado por la vida o tomarse las cosas lo mejor posible y sí, después de salir molida del metro cuesta poner la sonrisa pero supongo que en algún momento va a fluir sin que me dé cuenta.
Lo que más ha llamado mi atención es la asombrosa sub-especie masculina de tribunales de familia: Sujetos con hijos por doquier que no se hacen cargo ni de la pensión alimenticia. Muchos no son capaces ni de entregar treinta mil pesos al mes porque dicen no tener dinero pero su ropa y celular demuestran totalmente lo contrario. Para que hablar si los van a ver, si de tanto en tanto pasan un tiempo de calidad con ellos. Y estos “hombres” llegan al tribunal totalmente “cancheros”, sonriendo y coqueteando a todo lo que se asemeje a una mujer!!! ¡Buscando una nueva víctima!
Para mí fue inevitable pensar que a cualquiera de esos especímenes los podría haber conocido en un pub, bailando… que se yo. Porque no andan etiquetados aunque les juro que, con lo visto en estas dos semanas, yo pensaría seriamente en la posibilidad de hacerlo. Hace tiempo que ya no creo en príncipes azules pero lo que hay allá adentro no alcanzan a ser catalogados de sapos (porque sería insultar a esos pobres animales, por supuesto!)
Y después se preguntan por qué las nuevas generaciones van tan dispersas por la vida. Padres drogadictos, alcohólicos, ladrones que dan un excelente ejemplo la vez remota que se aparecen a ver a su hijo. Pololos que golpean a sus parejas estando embarazadas, que amenazan a la familia, medidas de protección, llantos. Violaciones.
No quiero dejar de creer pero parece que esto del amor es una utopía. Y una parte de mi se aferra a vivir en colores con la esperanza de que esa voz negativa se apague ante el fulgor de nuevas estrellas brillantes. No obstante, reconozco que es difícil no perder la fe entre audiencias ¡Ayer hasta escuché de un demandado que amenazaba de quemar la casa donde vivía su señora y su hija! Es la realidad, existe. ¿Me encandilaré de nuevo de alguien con facilidad?
Colores.
Creer en colores.
Creo que estoy aprendiendo lecciones para varias vidas futuras, es uno de los aspectos positivos que puedo mencionar sin lugar a dudas. También lo son los demás postulantes que me han hecho sentir como en casa; extremadamente acogedores, simpáticos y resolviendo las mil dudas que tengo al día con una gran cuota de paciencia. Eso compensa con creces los casos que he visto; las charlas entre audiencias tomando cafecito, los happy hour, las risotadas fuera de tribunales cuando ya nos podemos librar de la cara de serios. Lo he pasado bien aunque sospecho que es porque aun no tengo muchas causas bajo el brazo sin embargo, espero que esto siga así para compensar esta nueva modalidad de esclavitud.
Que no se diga que los esclavos no sabemos divertirnos! Por lo pronto, yo voy por mi caja de lápices de colores para no perder la fe en las personas, en el romance… Me gusta creer.
Canción del Momento:Utopia de Within Temptation junto a Chris Jones.
…I’m dreaming in colors Of getting the chance Of dreaming of trying the perfect romance The search of the door, to open your mind In search of the cure of mankind…
“… entonces hundió su nariz en la melena del león rodeándolo con sus brazos fuertemente a la hora del crepúsculo. Percibió sus latidos y supo, sin tener que alzar su cabeza, que la mirada de él se perdía en el horizonte para darle seguridad. Esa sería la primera noche de muchas que dormiría tranquila hasta el amanecer…”
La verdad, no sé bien cómo escribir todo lo que me gustaría contar. O más bien, todo lo que puedo contar. Llevo días intentando resumir que ha pasado conmigo – muy ególatra de mi parte decir esto, como si a alguien le importara mucho qué diablos pasa en mi vida- pero la verdad es que las palabras no fluyen. O no al menos cuando, tras escribir y desahogarme, me largo a censurar hasta las comas por ser “extremadamente invasivas en mi esfera personal” (y también a otras esferas personales pertenecientes a terceros que seguramente no estarán nada felices de ser mencionados… aunque ganas, en algunos casos, no me faltan.)
Si puedo decirles que, tras mi extenso post anterior, el Señor X me sorprendió ese mismo día en la noche en mi casa. Que se bajó del auto envuelto en esa extraña lluvia del 21 de septiembre bienvenida-loca-primavera , se aproximó con paso firmehacia mi diciendo “¿Creíste que te iba a hacer esperar dos semanas? ¡Quiero pololear contigo!” y lo siguiente que sucedió ¡¡¡Fueron los mejores besos de mi vida!!! Así, sin previo aviso, con mis ojos hinchados de tanto tragarse las lágrimas, con la peor facha en la que probablemente me ha visto, tuve mi escena de película. ¡Tuve un final feliz!
El problema es que nadie te cuenta -ni te muestra- qué viene después de los increíbles y deliciosos besos de película. Porque, en mi caso, fue volver a terminar a la mañana siguiente. ¿Ven que los de Arriba tienen humor negro? No les revelaré los motivos pero si les aseguro que a la mañana siguiente de mi sesión de besos de película, tras llegar de salir a correr – debería haber sospechado que algo iba mal si tenía ganas de salir a correr antes de las 8 am!!! Yo que siempre decía que no correría ni por una suscripción anual al Starbucks- terminamos nuevamente la relación. Lo quiero, me quiere pero simplemente no podemos estar juntos. Y ya creo que esta vez es definitivo.
Miércoles.
Jueves.
Viernes.
Sábado.
Domingo.
Definitivo ¿no?
Pero, como no es suficiente entretención para la Azotea engatusarme con esos fantásticos besos, lo de pololear y que todo fuera románticamente el 21 de septiembre para luego terminar al día siguiente abruptamente y de sopetón, me asignaron mi Práctica Legal. Ya saben, ese lindo periodo de 6 meses en que trabajaré gratis para el país. Ni almuerzo, ni plata para movilización me otorgan pero yo tendré que llevar 120 causas porque… realmente aun me pregunto el por qué. Supongo que pagarnos por algo que podemos hacer gratis sería una estupidez ¿no? Así que mañana parto mi práctica oficial, mi hermoso periodo de esclavitud, por 6 meses. Corrección: 6 magníficos y relajados meses.
Lo bueno:como no tendré tiempo ni de comer bajaré aun más de peso. Lo malo: es una lista interminable así que me la reservaré para no parecer extremadamente amargada… aunque lo estoy.
Aparte de todo lo dicho, tengo miedo a fracasar. Porque esto no es como en la Universidad donde, si fallaba yo, recibía una mala nota y fin, eso era todo. ¡Aquí hay vidas involucradas, familias completas! Si lo hago mal lo menos relevante será mi mala nota en mi conciencia.
No sé qué sorpresas me traerá la rueda de la fortuna esta nueva semana. Solo espero que sean buenas ¿Saben? Realmente tengo miedo de no saber hacer bien las cosas y, de otra parte, no quiero dejarme arrastrar por la pena que a ratos me ha invadido la semana que termina. Tengo que ser “hombre” y separar esferitas para que lo emocional no dañe lo laboral… aunque técnicamente, si ni puedo optar a una coca light y una manzana por meses de esfuerzo, no es trabajo ¿cierto? Solo una situación de esclavitud moderna amparada en un bello marco que lo vuelve legal. Y yo… yo no soy más que una de las tantas y tantos proyectos de abogados que tenemos que soportar una carga de esta índole cuando a futuros profesionales, de otras carreras igual de útiles para el país, no se les pide ni un suspiro.
En casa de herrero, cuchillo de palo. Nada más que decir excepto tal vez, que me deseen suerte.
Canción del Momento:Low Man’s Lyric de Metallica.
Por los recuerdos, por lo que fue y no pudo ser desde hace muchos años. Este tema me ronda demasiado hace unos días. Me cuestiono si las cosas, si tal vez yo estaría en otra situación si terceros hubiesen tomado otras decisiones en el pasado. Si él hubiese tomado otra decisión… Estúpido ¿no? Nada cambiará el presente efímero de mi existencia.
Nunca le había dicho a nadie que no me hablara (al menos por un medio de comunicación específico) y dolió más aun.
Nunca me habían dicho “Adiós” de esa manera. Sentí que mi corazón dejó de latir.
Lo peor de todo es que no terminé porque no lo quisiera…! Realmente lo adoro!!! Pero las cosas no podían continuar como estaban porque me estaba flagelando. Cerré la puerta. Y realmente no creo que él desee tocarla porque implica hacer algunos cambios que no creo que esté dispuesto a realizar. No sé si me va a extrañar, no sé qué fui para él.
Quiero un abrazo! Quiero que alguien me deje inconciente.
No puedo llorar. Últimamente, cada vez que algo me duele, solo dura por unos minutos y luego caigo en un estado de somnolencia. Como si estuviese durmiendo, como si todo esto fuese un mal sueño. ¡Qué tristeza saber que esto es real, que no sonará el despertador y estará todo bien!
Creo que no di a entender bien el trasfondo cuando le dije que no quería que me hablara por dos semanas; necesito ese tiempo para hacerme cargo de mi decisión. No creo que se la juegue por mí y yo no puedo, de la noche a la mañana, pasar a ser nuevamente su amiga ¡Como si nada hubiese ocurrido cuando me muero de ganas de regalonearlo, de morderle la oreja, de atraparlo en un baño, de contarle alguna tontera que pasé en mi día! ¡No puedo hacerlo aún! Y me da rabia no poder hablar con él porque lo extraño!!! No puedo. No aún. Me siento tan mal por ello!!!! Tal vez no debería haberle dicho que no me hablara por gmail, tal vez sola, con el tiempo, se me hubiese pasado. Ya no sé si hago bien o hago mal cuando tomo decisiones respecto a él pero mi cabeza grita que decidí estar sola.
¡SO – LA!
Ahora debo hacerme cargo de mi decisión. Porque probablemente no quiera hacer cambios. Estoy bastante segura que no se la jugará por mí y estas semanas las necesito hacerme esa idea. Asumir que estoy sola. Más bien, asumir que no estamos juntos. Sola no estoy.
Solo ha pasado un día desde que tomé la decisión y siento que han sido meses. Y sé que está enojado, que seguramente tenía la idea de que si terminábamos seguiríamos hablando por gmail como todos los días. Como amigos. Pero yo tomé una decisión, hay cambio de circunstancias, al menos por un tiempo en que me adapte a la idea de que ya no está conmigo. La rutina de hablar durante el día por gmail tiene que parar porque hasta para saludarlo se me escapan mis viejas costumbres! ¿Cómo despedirme sin poner al menos “un beso”, un “te quiero mucho”?
No puedo dejar de quererlo inmediatamente. No puedo llorar, no sé por qué cresta se me inundan los ojos de lágrimas y no se escapan por mis mejillas. Es como si volviera a absorber mi propia pena, una y otra vez. Así ya llevo tres malditos días.
Esto debería ser más fácil. Más bien, desearía que fuera más fácil porque en verdad no debería serlo. Y de seguro ahora se conectara por alguna otra cuenta o simplemente me eliminará porque tengo la sensación de que se molestó. Que no volverá.
Y me siento una idiota.
Mi cerebro replica constantemente que si no me busca es porque no le interesa que sea parte de su vida. Tal vez es su forma de demostrarme que acepta la decisión y que está bien con ello. Y yo tengo que dejarlo partir; una cosa es decirle que terminamos y otra asumir que ya no habrá nada más.
Pero ser amigos de antes dificulta la transición. Y me siento desorientada, con ganas de quebrarme para sacar todo lo que tengo adentro. Sé que soy fuerte pero necesito llorar.
Quiero dormir. Que alguien me duerma y me despierte en dos semanas porque no quiero sentir más, no quiero pensar más, no quiero herirlo. No quiero torturarme pensando que, de no haber abierto mi linda boquita, él estaría aun aquí porque sé que no es cierto. Al menos mi parte racional lo sabe y mi parte emocional esta enfurecida con todo esto!
Duele saber que no se la juegan por ti.
Dolerá más, supongo, que no lo haga aun sabiendo que tiene la posibilidad.
Me duele no haber dado un último beso memorable.
Me duele dejarlo partir.
Y tengo ganas de decirle que lo siento tanto… Nunca quise herirlo.